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Articles by Nancy Gavilanes

Limpiados por Cristo

Mi primer viaje misionero fue a la selva amazónica en Brasil para ayudar a construir una iglesia junto al río. Una tarde, visitamos una de las pocas casas de la zona que tenía filtro de agua. Cuando nuestro anfitrión vertió agua de pozo turbia en el aparato, a los pocos minutos se quitaron todas las impurezas y apareció el agua limpia y transparente. Allí, en la sala de aquel hombre, vi un reflejo de lo que significa ser limpiado por Cristo.

Alabanza espontánea

Durante un viaje misionero a Etiopía, nuestro equipo acompañó a otro de un ministerio local para alcanzar a un grupo de jóvenes que enfrentaron tiempos difíciles y vivían en casuchas en un basural. ¡Fue un placer conocerlos! Compartimos testimonios, palabras de aliento y oraciones. Uno de los momentos que más me gustó fue cuando un miembro del equipo local tocó la guitarra y cantamos todos juntos bajo una luna radiante. ¡Qué momento sagrado! A pesar de su situación desesperante, tenían la esperanza y el gozo que solo pueden encontrarse en Jesús.

Dejar un legado espiritual

De adolescentes, mi hermana y yo no entendíamos la decisión de mamá de recibir a Jesús como su Salvador, pero no podíamos negar los cambios que vimos en ella. Tenía más paz y alegría, y empezó a servir fielmente en la iglesia. Su deseo de estudiar la Biblia la llevó a asistir a un seminario y graduarse. Años después, mi hermana aceptó a Cristo y empezó a servirlo. Y a los pocos años, yo hice lo mismo. Mucho después, mi padre se unió a nosotros en nuestra fe. La decisión de mi mamá por Cristo generó un efecto dominó en nuestro núcleo familiar y otros parientes.